Con un Jorge Broun inspirado, tapó un gol con una reacción magnífica y atajó un penal, Colón logró una victoria trascendente en el Palacio “Tomás Ducó” de Parque Patricios, ante un rival directo por la permanencia: Huracán.

Huracán hizo méritos para llevarse la victoria en el segundo tiempo pero Colón de Santa Fe lo venció 3 a 1 sobre el final en Parque de los Patricios y dejó en estado crítico el ciclo técnico de Ricardo Caruso Lombardi, al consumarse la quinta derrota en ocho partidos, por la duodécima fecha del Campeonato de Primera División.

La visita se puso en ventaja los 25 minutos de la primera parte con un tanto de Iván Torres; el local empató con tanto de David Depetris a los 25 segundos del complemento y más tarde el arquero Jorge Broun le contuvo un penal a Javier Iritier (18m.) cuando el juego le era claramente favorable.

Pero en los diez minutos finales, el ingresado Christian Bernardi (37m.) y Nicolás Leguizamón (49m.) sentenciaron la suerte del “Globo”, que fue despedido con una persistente silbatina del público.

Es que el equipo de Caruso Lombardi, después del debut victorioso ante Atlético en Tucumán, sólo cosechó dos puntos por empates como loca ante Rosario Central y Racing y perdió el resto de sus compromisos ante Temperley, Gimnasia y Esgrima La Plata, San Lorenzo, River Plate y Colón.

La racha negativa lo acercó peligrosamente a la zona del descenso, pues Sarmiento de Junín -hoy uno de los equipos que perdería la categoría- le quedó a sólo tres puntos de distancia.

“Tengo dudas de seguir”, aceptó Caruso Lombardi una vez terminado el partido, mientras escuchaba las reprobaciones de los hinchas, especialmente dirigidas a los futbolistas.

Golpeó muy duro la derrota frente a los santafesinos, que llegaban de dos caídas en fila y ahora se acomodaron con 20 unidades, a seis del líder Estudiantes de La Plata.

Con la vuelta de Patricio Toranzo como titular, Caruso Lombardi quiso darle a su equipo un mayor potencial de juego en busca de la postergada victoria en el Tomás Adolfo Ducó, pero la apuesta duró apenas un tiempo debido a la nítida superioridad del conjunto santafesino en la parte inicial.

Colón tardó un cuarto de hora en acomodarse al juego y desde entonces inició un dominio que sin llegar a ser abrumador, justificó la ventaja obtenida a los 25 minutos cuando Torres combinó un lateral con Gerónimo Poblete y desde el costado izquierdo sorprendió con un remate al primer palo de Marcos Díaz, quien aguardaba el centro.

Los dirigidos por el uruguayo Paolo Montero habían avisado a los ocho minutos en un contragolpe que terminó con una doble chance de Nicolás Leguizamón, primero abortada por el arquero y luego desviada por encima del travesaño con una media chilena.

Huracán nunca pudo conectar en la cancha a sus jugadores de buen pie (Mariano González, Toranzo, Alejandro Romero Gamarra y Javier Iritier), por lo que el debutante Depetris quedó completamente aislado en la estructura colectiva.

Su única opción en el primer período ocurrió a los 36 minutos cuando el arquero Jorge Broun protagonizó una espectacular tapada tras un cabezazo forzado de Romero Gamarra, en una salvada similar a la que Sebastián Torrico de San Lorenzo protagonizó ante Ignacio Pussetto en el clásico de la novena fecha.

Caruso Lombardi dio un necesario golpe de timón al inicio del complemento con los ingresos de Julio Angulo y Carlos Chacana por Toranzo y González. Los resultados llegaron de inmediato porque tras mover del medio, el ecuatoriano de proyectó por derecha y lanzó un centro que Depetris empujó a la red, favorecido por una pifia del zaguero Germán Conti.

El empate significó un espaldarazo para el local y golpe que dejó aturdido al conjunto visitante, completamente desconocido en relación a lo que había demostrado en la primera mitad.

Los espacios ofrecidos por Colón en el retroceso le permitieron a Huracán atacar por todos los frentes y de esa manera, por el centro de la defensa, llegó la jugada que terminó en el penal de Broun sobre Chacana. El joven Iritier (21 años) asumió la responsabilidad de ejecutarlo pero su anunciado remate al palo derecho fue desviado por el arquero al córner.

Huracán insistió por la victoria ante la pasividad del “Sabalero” y Angulo, figura de su equipo, estrelló en el mismo palo un disparo rasante a los 33.

Pero cuatro minutos más tarde sobrevino lo inesperado de acuerdo al desarrollo del juego: la defensa de Huracán quedó muy mal parada en una réplica, Colón puso a la carrera tres hombres contra uno y el ingresado Bernardi definió con sutileza ante la salida de Marcos Díaz.

Los minutos finales fueron de absoluto desconcierto para Huracán y Colón, suelto por el nerviosismo que se vivía en el Ducó, cerró el partido con un golazo de Leguizamón armado a puro toque.