El seleccionado chileno de fútbol pondrá en juego en el choque del jueves ante Argentina, como visitante, el cuarto puesto en la tabla de posiciones de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018, con un equipo que sufrió dos bajas sensibles como las de los mediocampistas Arturo Vidal y Marcelo Díaz y con el defensor Gary Medel en duda.
El equipo dirigido por el argentino Juan Antonio Pizzi ocupa la última plaza de clasificación directa con 20 puntos, uno más que el rival al que visitará el jueves desde las 20.30 en el estadio Monumental por la 13ra. fecha.
Para este trascendental compromiso, la “Roja” no podrá contar con dos piezas clave del mediocampo como Arturo Vidal, una de las máximas figuras, que está suspendido por acumulación de tarjetas amarillas.
La otra baja es la del volante Marcelo Díaz, quien sufrió un esguince en la rodilla derecha con su equipo, Celta de Vigo, de España, y fue desafectado antes de la convocatoria.
A estas sensibles ausencias se podría sumar la del defensor Gary Medel, símbolo de la “generación dorada”, tal como llaman en Chile a esta camada de futbolistas, que arrastra una molestia muscular.
La otra incógnita pasa por el estado físico de la otra estrella que tiene el equipo trasandino: el delantero Alexis Sánchez.
El crack de Arsenal de Inglaterra se lesionó el tobillo derecho tras recibir una fuerte patada el pasado fin de semana y debió ser reemplazado.
No obstante, el “Niño Maravilla” tuvo una rápida evolución y pudo trabajar a la par de sus compañeros en las dos prácticas que ya realizó el plantel en el Complejo Juan Pinto Durán de la capital chilena.
Con este panorama, el santafesino Pizzi tiene la difícil misión de rearmar el mediocampo y en caso de no contar con Medel también deberá formar defensa sin su principal eslabón.
Para los puestos de Vidal y Díaz, el exentrenador de Colón, San Lorenzo y Rosario Central optaría por Francisco Silva y el argentino nacionalizado chileno Pablo Hernández, respectivamente.
El “Tucu” Hernández, ex Argentinos Juniors y actual dirigido por Eduardo Berizzo en Celta de Vigo, de España, suma tres partidos como titular en el certamen clasificatorio, mientras que el “Gato” Silva, autor del penal que le dio la Copa América Centenario a Chile en Estados Unidos, estuvo desde el inicio en siete cotejos.
Por lo tanto, la probable formación de Chile sería con el capitán Claudio Bravo; Mauricio Isla, Medel, Gonzalo Jara y Jean Beausejour; Charles Aránguiz, Silva y Hernández; José Pedro Fuenzalida, Eduardo Vargas y Alexis Sánchez.
Chile, campeón de las Copa América de 2015 y 2016 tras vencer en la final a Argentina, defenderá la posición a la que accedió luego de obtener dos puntos por un fallo polémico de la FIFA que sancionó a Bolivia por mala inclusión de un jugador.
La decisión de la máxima autoridad del fútbol mundial benefició a la “Roja”, que había empatado sin goles con Bolivia en la octava fecha, y desplazó al seleccionado argentino al sexto lugar.
En la última doble fecha disputada en noviembre, Chile empató con Colombia (0-0) en Barranquilla y luego derrotó a Uruguay (3-1) en Santiago y trepó al cuarto puesto siendo el equipo “cafetero” el que cayó a la sexta posición por su posterior caída con Argentina (3-0) en San Juan.
Luego de la práctica matutina, el mediocampista Jorge Valdivia, uno de los más experimentados, planteó que si Chile “quiere seguir haciendo historia” debe ganar en Argentina.
En eliminatorias sudamericanas se enfrentaron en trece oportunidades y la única victoria chilena fue en el estadio Nacional de Santiago el 15 de octubre de 2008 en el camino hacia el Mundial de Brasil 2010.
El último antecedente en Buenos Aires fue el 7 de octubre de 2011 en la previa de la cita mundialistas de Brasil 2014 y terminó en goleada por 4-1 para el equipo que dirigía Alejandro Sabella con tres goles de Gonzalo Higuaín y uno de Lionel Messi.