Desde la concentración en Bronnitsy, los jugadores y el cuerpo técnico siguieron atentamente los detalles del partido que mantiene con vida al conjunto nacional en el Mundial.

El clima cambio rotundamente. El triunfo de Nigeria ante Islandia hizo virar el ambiente de bronca y decepción en la concentración de la selección argentina hacia una sensación de ilusión. Cuando el panorama era todo oscuro, se encendió una luz de esperanza.

“Los gritamos con bronca. Hubo muchas puteadas en los gritos de los goles”, revelaron a Infobae allegados al plantel que dirige Jorge Sampaoli. La victoria por 2-0 de los africanos fue pura descarga para la impotencia acumulada en las últimas 24 horas.

El entrenador argentino había decidido adelantar el entrenamiento en el predio de Bronnitsy una hora y cuarto para que todos pudieran ver por televisión el encuentro de Nigeria e Islandia. Muchos jugadores optaron por mirar el duelo en el cine improvisado en la concentración, mientras que otros se quedaron en la intimidad de sus habitaciones.

El ánimo dio un vuelco de 180 grados tras las buenas noticias que llegaron desde el Volvogrado Arena. Los futbolistas estaban muy golpeados y, gracias a las dos conquistas de Ahmed Musa, recuperaron la confianza: ahora están convencidos de que la clasificación a octavos de final depende de sí mismos y de lo que puedan dar el próximo martes ante los nigerianos.

Previamente, aún con la tristeza marcada en los rostros, los futbolistas habían hecho un entrenamiento a puertas cerradas. Los que tuvieron acción ante Croacia realizaron ejercicios en el gimnasio, mientras que los que ingresaron en el complemento o no jugaron hicieron fútbol contra un combinado formado por los sparrings.

El plantel y el cuerpo técnico mantuvieron una charla en la previa, en la que Sampaoli buscó levantar anímicamente a un grupo que se mostró golpeado y cabizbajo tras la goleada sufrida ante los croatas.

Según pudo averiguar Infobae, el DT mantuvo una charla con los futbolistas para levantarles el ánimo y buscar liberar tensiones y preocupaciones.

El cuerpo técnico, pese a las críticas y el complejo panorama que afronta para pasar de ronda, confía en sus jugadores y buscaron generar una reacción en ellos de cara a la recta final de la fase de grupos.