El «Pulga» hizo un balance de sus últimos rendimientos en Colón y reveló la importancia de la final de la Copa Sudamericana en el bajón del equipo.

El plantel de Colón, al igual que el resto del fútbol argentino, se encuentra trabajando de manera diferenciada debido a la cuarentena por la pandemia del coronavirus que afecta a más de 170 países. Mientras tanto, el receso le sirvió a varios jugadores para tomarse un descanso desde lo mental, luego de un flojo arranque de 20, como es el caso de Luis Rodríguez.

Pulga habló con Radio Gol (FM 96.7) sobre su actualidad futbolística y la realidad del Sabalero, que con la llegada de Eduardo Domínguez pudo cortar una nefasta racha en condición de visitante y sumar la primera victoria del año para escaparle a la zona del descenso.

En el arranque de la charla, el Pulga contó: «Estoy en casa, en Tucumán, descansando y disfrutando de la familia. Estoy con mi hermano que vive conmigo, mis dos hijos y mi señora. La estamos llevando muy bien, disfruto de mis hijos, cuestión que no puedo hacer cuando estoy jugando o entrenando. También estoy entrenando en doble turno, con los trabajos que nos da el profe».

Sobre los trabajos que se hacen, y que involucran a Brian Fernández, quien trabaja con el cuerpo técnico en el Predio y contó: «Él está en el hotel, trabajando con los recaudos necesarios, en el Predio, y el profe nos manda los trabajos a través de WhatsApp y Brian es quien hace los trabajos para que nosotros los repitamos».

En cuanto a cómo lleva adelante la cuarentena, reveló: «Generalmente vemos alguna película cuando los chicos no están mirando la tele, a nosotros que somos grandes nos cuesta estar en casa todo el día, así que para los chicos, que tengo uno de cinco y otro de dos años, se les hace más duro. Tenemos una casa bastante amplia gracias a Dios, por lo que los sacamos de vez en cuando. Pero al tele lo ocupan ellos para que miren cosas de niños, así que lo ocupan ellos para entretenerse».

«Esta cuarentena nos lleva a tomar el valor de las cosas, a darnos cuenta que tenemos que entender todo el mundo que somos todos iguales, si uno tiene un poquito más de comodidades que otros pero la salud no se negocia con nada. Por eso todo el mundo tiene que darse cuenta el valor de la familia y tenerlos sanos, que es lo más preciado que uno puede tener. Uno se da cuenta en estos momentos, más allá que nos cuesta quedarnos en casa», reflexionó en otra parte de la entrevista.

También informó cómo se está viviendo en Tucumán e indicó: «En estos momentos están bastante cautos, cumpliendo la cuarentena como en gran parte del país. Si bien la gente necesita trabajar, sobre todo los que viven el día a día, pero la están llevando bastante bien. Esperemos que esto continúe como hasta ahora. En Simoca hasta ahora no hay casos, en Tucumán pocos. En Argentina gracias a Dios se tomaron los recaudos y los casos son en bajo número, pero la realidad es que afecta a los que viven del día a día».

Más adelante hizo un balance de la racha negativa de los últimos meses y reveló: «La verdad que dentro del plantel lo veíamos que no nos salían las cosas para revertir las cosas y salir de esa situación, y entrenábamos y tratábamos de salir, de ver dónde estábamos fallando y por todos los medios tratar de conseguir el equipo que llegó a la final. La pasábamos muy mal por los resultados. No podíamos decir nada ya que dentro del campo de juego no encontrábamos respuestas, se hablaba mucho pero lo que mandan son los resultados. Se tuvo que cambiar el técnico, algo que siempre entiendo que es algo triste ya que se queda sin trabajo una persona de bien, en mi caso me cuesta mucho asimilarlo, ya que somos todos responsables, jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, no solo de los momentos lindos sino también en los feos como es pelear un descenso».

Se le hizo referencia a sus declaraciones luego de la final de la Sudamericana y expresó: «En ningún momento dije que no me sentía cómodo en la institución, sino por una situación personal, no solo en Colón sino en mi vida futbolística. El bajo rendimiento no es por una final, los delanteros vivimos de momentos, cuando metemos goles está todo bien, todo es lindo, por más que la metas con la espalda».

«A mí me gusta jugar con un delantero más, a todos los delanteros les pasa. A Licha López en Racing, ya que cuando jugás solo te fastidias, porque nunca recibís la pelota clara, siempre estás consumido por la marca y tenés que correr para marcar al cinco rival. Cuesta pero uno no puede decir que si no juega de esa forma no lo hace. Hay un entrenador que toma decisiones, y se cree que son las mejores tanto para el entrenador como para el grupo. No existe un entrenador o un jugador que salga a hacer las cosas mal para perder. Son momentos, situaciones, si teníamos ese planteamientos y ganábamos o empatábamos ante Central Córdoba y Banfield, estábamos hablando de un equipo sólido en defensa y en ataque se creaban situaciones. Central Córdoba no nos inquietó nunca, nosotros tampoco. Pero ante Banfield tuvimos más iniciativa pero no creamos los peligros que deberíamos, con lo cual todo se comienza a cuestionar el doble cuando los resultados no estaban a la vista», destacó en otra parte de la charla.

Pero no se quedó allí, ya que habló sobre lo anímico del plantel y reconoció: «No le encontrábamos la vuelta a la situación, éramos el mismo equipo y potenciado con la gente que llegó. Nos parecía raro estar en esa situación y jugar de esa forma. No sé si jugábamos bien o mal el año pasado, pero sacábamos resultados, de local mostrábamos otra cosa, no sé si era el envión de la Copa. Decíamos ‘cómo podemos vivir esta situación’, decíamos ‘loco, ¿qué nos está pasando?’. Llegaba el fin de semana, buscábamos por todos los medios y no nos salían las cosas. Con Defensa no nos atacaron nunca, tuvimos tres jugadas y no pudimos convertir».

Y siguió hablando de su bajón futbolístico: «De lo que vengo jugando al fútbol profesional, solo me pasó una vez en Tucumán cuando metí un gol en tres meses, pero lo que me pasó en Colón nunca. Uno se pregunta por qué pasa. Pero siempre voy a actuar de la misma manera, jugando como titular o suplente», explicó en otra parte de la charla.

Se le preguntó por el cambio de entrenador y cómo influyó el regreso de Eduardo Domínguez y opinó: «Fue la misma actitud que tuvimos con Diego (Osella). No lo veo por ahí, con Central llegamos las dos primeras veces y concretamos, eso cambió absolutamente todo a lo que pensábamos, o lo que se nos venía dando en partidos anteriores. Llegamos por tercera vez y volvimos a convertir. En pocos minutos convertimos tres goles, y no sé qué decir lo que cambió porque tuvimos cuatro entrenamientos. Eduardo trabaja muy bien, es buen técnico, tiene sus cosas, sus ganas, todo técnico tiene su libreto, pero esto es a base de resultados. Con Domínguez ante Central salieron todas las cosas como nos había dicho en la previa, fue perfecto, ganamos un partido que era muy difícil en los papeles, más por cómo veníamos nosotros».

También se le preguntó si volvió a ver la final de la Sudamericana, y respondió: «No, no vi nunca más nada de la final. A nosotros nos pasaron muchas cosas en la previa, llegar al estadio, el diluvio, todo era muy raro. Todo el mundo pensaba que Colón iba a ganar caminando, que por la gente que llevamos a Paraguay, ellos pasaron a ser un equipo del que nadie hablaba, y hoy en la Libertadores casi con los mismos jugadores están punteros del grupo. No dimensionamos lo que ellos eran como equipos. No tomamos los recaudos necesarios para esa final, más allá que no se podía encontrar mucha información de Independiente del Valle, que tiene una idea clara de juego, que maneja muy bien la pelota. Antes de la lluvia estábamos mejor posicionados, tuvimos un par de situaciones y jugadas que no las terminamos bien. Pero no era la final para Colón, ojalá que Colón esté jugando una final lo antes posible para que todos podamos olvidarnos de esa final, y que sea la estrella que viene buscando desde hace mucho tiempo, y que haberla jugado no sea lo más importante de la historia del club».

El partido contra Aldosivi

Se lo metió de lleno en el polémico partido ante Aldosivi, donde se reclamó que el equipo no puso todo para ganar y expresó: «Con Estudiantes no estuvimos bien, nos golpeó la final y mucho, pero ganamos. Ante Vélez tampoco jugamos bien y perdimos, mientras que con Aldosivi pasaron cosas previas que todo el mundo lo sabía, que Pablo se iba, que estaba despedido, que dirigía esos dos partidos y se iba. Pasaron cosas muy raras en la previa, todos se habían olvidado del plantel que quedó solo con el cuerpo técnico y los auxiliares, jugamos muy mal como equipo, individualmente jugamos mal. No se salvó ninguno, salvo Cachorro (Burián) que tapó dos o tres pelotas. Me parecieron raro las cosas que se dijeron, como que fuimos a perder el partido, pero nadie va a querer perder un partido, antes de salir a perder me quedaría a mi casa a disfrutar de mis hijos en vez de ir a pasarla mal en la cancha porque me mandaron a perder. No puedo dar una explicación de lo que pasó, es fútbol, pero Aldosivi parecía que era River o Boca y nosotros éramos un equipo chico».

Se le hizo referencia al desacuerdo que hubo con los dirigentes por los premios y sobre todo lo que se generó en torno a esa situación, dijo: «Me molestó, son cosas que se hablan a principio de torneo y quedan habladas. Soy una persona que le interesa más la palabra que un papel firmado entre muchos. Molestó de la manera que se manejó, lo que se dijo, cómo se dijo. Cuando hay una cuestión hablada antes no se tiene que volver a tocar nunca más ese tema, a veces pasan esas cosas, el plantel tuvo que hablar, pero nunca hubo problemas de la manera que se dijo».
Cuando se le preguntó por su relación con José Vignatti, respondió: «Es muy buena, lo conversé personalmente con él, pero es una persona con la que se puede hablar y aclarar un montón de cosas. El plantel no está peleado con la dirigencia, al contrario, el presidente se acercó en estos últimos partidos cuando no podíamos ganar, al igual que el resto de los dirigentes para apoyarnos. Eso estuvo, luego nosotros tratábamos de buscar la solución donde la teníamos que buscar que era dentro del campo de juego».

Por último se refirió a cómo se imagina los próximos meses en el club y afirmó: «Tenemos un objetivo que es mucho más grande que ser campeón, que es salvar la categoría y permanecer en Primera División. No me pongo objetivos largos, tengo un año más de contrato, hoy pienso salvar la categoría, que es lo que más me importa en este momento. Obviamente que uno quiere recuperar su nivel, meter goles y ser el jugador que fui cuando llegué. Seguiré trabajando por conseguirlo. En el semestre que viene veremos para qué está el equipo. Si sigue la Copa de la Superliga hasta podemos salvarnos de la categoría y pelear el torneo, como le pasó a Tigre».