Con la normativa de la IGPJ en pandemia, apura las dos asambleas (ordinaria y extraordinaria) para el 10 de febrero. «No vamos a patear las elecciones ni especular: vamos a votar lo más rápido posible si la Municipalidad nos autoriza», afirma. Como siempre, definirá su candidatura «la semana previa a los comicios».

Vignatti recargado. A los 75 años, el presidente de Colón afirma que «no importan los años sino las ganas que uno le ponga a la vida y a lo que hace». Si se define a encabezar la lista del oficialismo, iría por su octavo mandato. Crédito: Fernando Nicola.

Por Dario Pignata
Diario El Litoral

Fueron casi dos horas de charla exclusiva del presidente de Colón, José Néstor Vignatti. En el marco de un paquete de anuncios y definiciones, reconoce que «debiera hablar más seguido con la prensa, pero no me sale, no soy político. Reconozco que he cometido errores o equivocaciones en el último tiempo, pero me equivoco porque hago cosas, siempre pensando en lo mejor para el club». 

 

 

Dice que no hay especulación electoral ni nada. El 10 de febrero serán las dos asambleas, la ordinaria para aprobar Memoria y Balance; la extraordinaria para definir el mandato. Afirma que no quiere a ningún colonista enojado y que le pedirá a la Municipalidad poder armar las elecciones lo antes posible. «A lo mejor en abril estamos votando», dice Vignatti.

 

Afirma no ver al Dr. Ricardo Magdalena como opositor ni enemigo. «Lo veo como un colonista y lo respeto como a todos. Al igual con los ex presidentes y dirigentes: respeto a todos…menos a uno….».

 

Habla de su «apertura» con otroras rivales electorales, reconociendo que el Dr. Luis Hilbert y el Dr. Gustavo Abraham se acercaron a colaborar con el club. «Es más, la gente que impulsa el básquet era de otra línea política», dice

 

«A Magdalena lo invité a una reunión de CD, vino, tratamos temas y al otro día se hicieron públicas. Esa fue la única diferencia, no tengo problemas en sentarme a hablar con él», afirma Vignatti

 

Por primera vez, al menos de manera pública, Vignatti reconoce errores en decisiones que afectaron el fútbol profesional. Entre otras cosas, se hace cargo del fracaso del mánager Francisco Ferraro

 

«Hay que aprender de los errores o supuestos errores: de ahora en más, todos los premios que se acuerden con los jugadores se van a firmar con papel y lápiz. Colón terminó primero en su zona y cobraron lo acordado», comenta el presidente

 

En cuanto al impacto de la pandemia, reconoce una caída muy grande de la cuota societaria y pérdida lógica de sponsor, pero su mensaje es claro: «Lo peor, ya pasó»

 

En cuanto a las supuestas deudas o juicios, dice que Colón está compensado, «porque hay cosas por pagar y cosas por cobrar». Explica que Colón es una empresa grande y que ningún reclamo puede ser algo «inmanejable» para los números del club

 

Asegura Vignatti que la relación con «Chiqui» Tapia, presidente de AFA, es muy buena y normal. Y comenta que el Dr. Abel Demanuele «nos da una mano muy grande en todos esos temas desde Buenos Aires»

 

Habla de obras: anunciarán o publicarán («no es nuestro fuerte darle publicidad a lo que hacemos») una serie de mejoras en el predio y están muy cerca de concretar un sponsor exclusivo para la obra de la sede. Además, construirán canchas de césped sintético en el predio.

 

Ya se reunió con Eduardo Domínguez para conocer las necesidades del DT en materia de refuerzos. Podrían ser cuatro futbolistas: un zaguero, un volante central, un carrilero izquierdo y un delantero

 

Reconoce que hay diferencias entre dos de sus tres vice, concretamente José Alonso y Horacio Darrás. «Sin embargo, conviven desde el respeto», explica Vignatti

 

La salud, la compañía familiar y las ganas son las tres cuestiones que evaluará antes de ir por un nuevo mandato como candidato a presidente en Colón. «Voy a definir, como siempre, la semana previa a las elecciones. Antes, hay que trabajar por el club»

 

Dice que el club no recibió los fundamentos del fallo de la Conmebol por el caso Pinos, por lo que no puede asegurar o descartar una nueva acción en el TAS. Y recuerda lo que pasó en el palco de la Final: «Cuando le pido a Domínguez suspender el partido, me dijo que era imposible porque iba televisado a 120 países y estaba vendido. Igual, en ese segundo, pensaba: ¿qué hacemos si se suspende con esas 40.000 personas que llenaron el estadio?».