El exjugador sabalero disparó contra la dirigencia de Colón que encabeza José Vignatti «Con la actual dirigencia tengo las puertas cerradas, no comparto absolutamente nada», tiró.

Pablo Ricchetti jugó dos años en Colón, desde mediados de 1998 hasta mediados del 2000, pero le tocó marcar un gol en el Clásico que el Sabalero se impuso en el 15 de Abril por 2-0 (Apertura 98). Y además fue titular en la campaña del Torneo Clausura 2000 en el que el Sabalero goleó a Unión 4-0 terminando en la 3ª posición de la tabla con 36 puntos. De allí que Ricchetti dejó un buen recuerdo en los hinchas rojinegros.

Sin embargo, en diálogo con Radio Sol 91.5, el ahora entrenador de Santamarina de Tandil y exayudante de campo de Jorge Almirón disparó contra la actual dirigencia que encabeza José Vignatti. Pero además recordó a Jorge Bontemps, quien el 13 de abril del 2010 falleció a los 32 años.

Justamente acerca del recuerdo del Enano Bontemps dijo «Hoy lo recordaba, a mí me tocó enterarme estando afuera del país, y me golpeó, porque era una persona muy querida por todos nosotros. En base a sacrificio, trabajo, muy buena gente, hoy veía algunas fotos y recordaba los momentos vividos y es muy triste. La vida es un poco injusta, pero le tocó dejar una familia y ojalá la gente lo siga recordando, en mi caso lo recuerdo con muchísimo aprecio».

Y agregó: «Lo recuerdo con un amor propio muy grande, con mucho orgullo pero del lado positivo, tenía esas incursiones en ataque que para nosotros era muy importante. De hecho ese torneo (Clausura 2000) yo lo arrancó jugando de lateral y después de hablar con Osvaldo (Piazza) le pido no jugar más porque entendía que Jorge estaba mucho mejor para cubrir esa posición y al final terminamos los dos jugando y redondeando un buen campeonato».

Sobre la posición de volante central en la que terminó jugando con Diego Castagno Suárez contó: «Yo tenía la ventaja de tener una muy buena relación con Osvaldo, quien confiaba mucho en mí. Y cuando hablamos le planteé que no quería jugar de lateral, porque me sentía limitado y además el Enano (Bontemps) estaba mucho mejor para cumplir con esa posición. Y yo me sentía más cómodo jugando por adentro y me tocó hacerlo en el Clásico que lo ganamos muy bien y a partir de ahí quedé jugando en esa posición».

Cuando lo consultaron acerca de la actual dirigencia sabalera y la posibilidad de trabajar algún día en Colón disparó: «Con esta gente, las puertas están herméticamente cerradas, algún día me gustaría trabajar en Colón, pero quiero hacerlo en otras condiciones, no en las actuales. Tenemos valores y formas de pensar y de manejarnos completamente diferentes con algunos dirigentes, no son todos. Y mientras así sea no veo chances de volver al club».

«Es una cuestión de valores, de forma de manejarse, de respeto y el don de gente. A mí me importa mucho la gente, las personas tienen mucho valor y con estos dirigentes tenemos valores diferentes. No sé si los míos son mejores o peores, pero sí son diferentes. Hay más de un dirigente con el que no comparto absolutamente nada y son los que manejan el club y están en todo su derecho y pueden elegir a quien quieran. Y en mi caso estoy en todo mi derecho y elijo, ni siquiera intentar trabajar en esas condiciones», sentenció.

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Cuando le preguntaron acerca de José Vignatti y el motivo por el cual fue tantos años y es el actual presidente de Colón respondió: «Ha hecho muchas cosas por el club, de eso no tengo dudas, hay muchas obras y también buenos resultados deportivos. Hizo muchas cosas buenas y por eso se mantiene, el estadio está hermoso, en parte por él y también por Lerche. Las obras son obras y están muy buenas, pero después hay un proyecto de club y de gestión que yo no comparto».

«Yo puedo compatir las obras y que se armen equipos competitivos, pero me gustaría que haya divisiones inferiores que formen chicos, que los saquen de la calle, que los contengan y que trabajen. Me gustaría que cuando lleguen a Primera División estén bien formados, que se los respete. Y que cuando el jugador pasa dos años cobrando dos pesos y ve que el compañero que no juega cobra 15, a la hora de pedir cinco le dicen que está loco y el chico se termina yendo del club porque no le dieron los cinco que quería cobrar y le dicen que es un desagradecido, se va puteado. Si nadie se va bien, es porque algo en el club se está haciendo mal. Hay muchas cosas que no me gustan», manifestó.

Y por último acerca de su relación con Vignatti contó: «Yo fui a renegociar mi propio contrato cuando terminé la primera temporada antes que llegue Miguel Russo. Y recuerdo cómo me trataban y lo que me decían en esas reuniones, yo tenía muy claro lo que quería, pero después el desagradecido es uno. Las inferiores le sirven cuando hay que vender a Alario, Meli, Luque, Mugni, Conti, Graciani, pero mientras tanto no le dan absolutamente nada».