El taekwondo, una disciplina de valores que será parte de los Juegos Suramericanos 2026
Los exponentes del deporte marcial competirán del 23 al 25 de septiembre en Rosario. Mariana Delucca, taekwondista y entrenadora de Acebal, destacó la importancia de la competencia y el legado que dejará el evento para las nuevas generaciones.
El taekwondo será una de las disciplinas que formarán parte de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, una competencia que reunirá a destacados atletas del continente y pondrá en escena una disciplina basada en la técnica, la velocidad y la fortaleza mental.
Mariana Delucca, taekwondista y entrenadora de la localidad de Acebal, acompaña esa historia desde una trayectoria iniciada en 1988, cuando descubrió un deporte que con el tiempo se convirtió en una forma de vida.
Del 12 al 26 de septiembre, las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela serán sede de los Juegos Suramericanos 2026, que reunirán a más de 4.000 atletas de 15 países. La competencia contará con 43 deportes y 60 disciplinas, en el evento deportivo más importante de la historia de la provincia.
*Rosario recibirá una competencia de alto nivel*
El taekwondo se disputará del 23 al 25 de septiembre en la ciudad de Rosario, donde los mejores exponentes sudamericanos competirán en una disciplina que combina precisión, velocidad, estrategia y preparación física.
Para Delucca, los Juegos representan una oportunidad única para que los deportistas puedan medirse ante los mejores atletas de la región y continuar su camino hacia competencias internacionales de mayor nivel.
“Son muy importantes por la sumatoria de puntos y porque los deportistas se encuentran con los mejores de Sudamérica. Desde ahí pueden seguir escalando hacia un Panamericano o unos Juegos Olímpicos”, explicó.
Cada presentación representará mucho más que un combate individual: para muchos atletas será una instancia clave dentro de un proceso de formación deportiva.
*Un espectáculo que acercará el deporte a las familias*
Además de la competencia, Delucca destacó la importancia de que el público pueda acercarse y conocer una disciplina que muchas veces no tiene la misma exposición que otros deportes.
“Va a poder ver un espectáculo muy lindo. El evento está pensado también para la gente, con gradas, las luces adecuadas y pantallas. Todo está preparado para que el deporte se destaque y pueda verse bien desde cualquier lugar”, señaló.
La presencia de atletas de distintos países y el nivel competitivo de los Juegos pueden convertirse en una puerta de entrada para nuevos practicantes, especialmente para chicos y chicas que tengan su primer contacto con el taekwondo.
*El legado que permanecerá después de los Juegos*
Para Delucca, uno de los principales aportes de Santa Fe 2026 será la infraestructura que quedará disponible luego de la competencia, pero también el conocimiento y la experiencia que se generará alrededor del evento.
“Si no hay infraestructura es muy complejo llevar adelante estas competencias. Eso es lo más importante, además de los recursos humanos que quedan en las personas que se preparan para trabajar en los Juegos”, sostuvo.
El legado no estará formado únicamente por escenarios deportivos. También incluirá entrenadores, árbitros, voluntarios, dirigentes y trabajadores capacitados para organizar competencias de gran escala.
Esa construcción puede generar nuevas oportunidades y despertar vocaciones, del mismo modo que ocurrió con Delucca cuando, siendo una niña, encontró en un pequeño anuncio escolar el comienzo de su historia dentro del taekwondo.
*Mucho más que un deporte de combate*
El taekwondo es un arte marcial de origen coreano que se caracteriza por el uso de técnicas de patadas, desplazamientos rápidos y acciones de ataque y defensa. En su modalidad competitiva, los atletas buscan sumar puntos mediante golpes permitidos sobre las zonas habilitadas del cuerpo de su rival.
Sin embargo, para Delucca, el verdadero valor de la disciplina va mucho más allá del resultado de un combate. “Lo más importante son los valores que uno adquiere a través de los años. El taekwondo tiene mucho de los valores de la vida”, explicó.
El respeto, la perseverancia, el autocontrol y la capacidad de levantarse después de una caída forman parte del aprendizaje diario dentro del dojang, el espacio donde se practica esta disciplina.
*Una historia que comenzó en 1988*
La relación de Delucca con el taekwondo comenzó cuando tenía apenas unos años de experiencia escolar y encontró un cartel que anunciaba el inicio de clases en Acebal. En una época donde la disciplina todavía era poco conocida, decidió probar y rápidamente descubrió una nueva pasión.
“Fue un amor a primera vista. Me impactó tanto que dije: ‘Esto es lo mío, esto es lo que quiero hacer’”, recordó.
En aquella primera práctica había cerca de 50 chicos y ella era la única mujer. Lejos de ser un obstáculo, esa situación reforzó una elección que había tomado por iniciativa propia y que marcaría toda su vida deportiva.
A quienes participen por primera vez de una competencia de esta magnitud, Delucca les deja un mensaje: “Les diría lo mismo que les digo a mis alumnos: den todo en ese momento. Prepárense porque no es algo a lo que se llega por azar. El deportista que da todo es el que gana, no solamente por el resultado, sino también por lo que aprende”.
Su invitación final está dirigida a todos los santafesinos: acercarse a las sedes, conocer nuevas disciplinas y acompañar una experiencia que puede transformarse en el primer paso de futuras historias deportivas. “Vayan, vivan los Juegos y lleven a los chicos, porque cuando algo se vivencia, se aprende. Los invito a ver taekwondo, pero también a disfrutar cualquier deporte en la ciudad que les quede más cerca”, concluyó.







