La 17ª edición de la prueba, de la que participaron más de 300 nadadores, se llevó a cabo esta mañana. La largada fue en el Espigón 1, en la Costanera Oeste, y la llegada en el parador Piedras Blancas, en Costanera Este. La ocasión sirvió para celebrar el Día del Guardavidas y reconocer a un grupo de ellos, que participó de un rescate durante este verano.

Más de 300 nadadores participaron esta mañana del tradicional Cruce de la Laguna, que de esta manera llegó a su 17ª edición y con la cual nuevamente se conmemoró el Día del Guardavidas, que fue el jueves pasado. Precisamente, antes de la largada, el Gobierno de la Ciudad reconoció a un grupo que realizó un rescate múltiple en la Laguna Setúbal. Los presentes fueron entregados por el director de Deportes del municipio, Ignacio Rodríguez y la secretaria de Función Pública local, María Barletta, quienes estuvieron acompañados por el diputado nacional Niki Cantard.
Los guardavidas reconocidos fueron 10. Ellos el viernes 25 de enero, a las 16, participaron del múltiple rescate de personas que protagonizaron un accidente cuando navegaban aguas arriba en la Laguna Setúbal, en las inmediaciones del Monte Zapatero. Victoria Calamari, Facundo Gigena, Leonardo Andreotti, Juan Aquino, Paulo Otaño, Gregorio Peña, Matías Gauna, Pablo Canette, Héctor Paoloni y Jorge Villar estuvieron en ese operativo junto a fuerzas de seguridad y lograron poner a resguardo a todos los accidentados.

Desde el municipio
El director de Deportes, Rodríguez, dijo que “como siempre señala José, el Cruce de la Laguna es un clásico del verano en la ciudad. Es un desafío que muchos nadadores locales y de la región toman y para lo que se preparan durante bastante tiempo. Hoy tenemos unas 300 personas que van a poder decir que ellos lo han logrado”.
“Este es un evento que se ha convertido en una tradición para la ciudad. Comenzó tiempo atrás como un bautismo para los guardavidas que daban sus primero pasos. Es tan atrapante, que fueron sumándose nadadores amateurs que querían hacen su debut en aguas abiertas y encontraban en este cruce la oportunidad de hacerlo”, detalló el funcionario. Además valoró que el cruce se haya convertido “en un símbolo de integración, ya que muchas personas con discapacidad son parte de esta travesía. Sin dudas que ellos son un ejemplo a seguir”.
“Este encuentro es, a la vez, la excusa perfecta para conmemorar el Día del Guardavidas. El 14 de febrero es el día en que celebramos esta profesión tan importante en nuestras playas y piletas. Ellos, los guardavidas, están atentos a todo lo que pasa, conocen el río y siempre están dispuestos a colaborar”, destacó.

La prueba
La delegación Santa Fe del Sindicato de Guardavidas y Afines de la República Argentina, con el acompañamiento del municipio, organiza anualmente este evento. La prueba de natación tiene una distancia de aproximadamente 3.500 metros. Para muchos nadadores amateurs la prueba es un desafío, porque es el bautismo en las aguas abiertas y por lo tanto se preparan prácticamente durante todo el año. Hay categorías divididas por edades y también una especial para Guardavidas.
Como es habitual, luego de la competencia se compartió “un tercer tiempo” entre los competidores. La actividad en general, como cada año, estuvo abierta a toda la comunidad, porque tiene carácter amateur y un espíritu de integración y camaradería.