Judo: Brasil se quedó con el oro y Rosario vivió una jornada especial con los equipos mixtos
Hay medallas que se festejan por el resultado y otras que quedan asociadas para siempre a un lugar, a una familia y a una historia compartida. Para el equipo argentino de judo, el bronce conseguido este domingo en Rosario tuvo un poco de todo eso.
En la competencia de Shiai por Equipos Mixtos, Argentina alcanzó el tercer puesto junto con Venezuela, mientras que Brasil se quedó con la medalla de oro y Perú obtuvo la plata. Pero para los judocas argentinos, el valor de la jornada estuvo también en haber podido vivirla en casa, rodeados de familiares, amigos y compañeros.
“Estoy sumamente contenta, agradecida. Fue muy lindo lograr lo que nos propusimos hace un año más o menos, poder vivir esta experiencia, estar arriba del podio y compartir con el equipo una medalla”, contó Agustina De Lucía después de la competencia.
La judoca también habló de lo especial que fue tener cerca a quienes habitualmente acompañan desde afuera. “Es hermoso, es muy lindo. Es algo que yo creo que ninguno de los tres nos vamos a olvidar. Nos vamos a acordar de este momento para siempre”, aseguró.
Un deporte individual que también necesita del otro
Para Ivo Dargoltz, la experiencia tuvo además un significado particular por la naturaleza del judo. Aunque cada combate es individual, el camino hasta la competencia depende permanentemente del equipo, los entrenadores y los compañeros.
“Este es un deporte bastante solitario, que necesita del otro todo el tiempo”, explicó. La rutina de entrenamientos, los horarios y la dedicación cotidiana muchas veces se viven de manera individual, pero el crecimiento deportivo requiere de quienes están alrededor.
Por eso, encontrar durante los Juegos a tanta gente alentando tuvo un impacto especial. “Que haya tanta cantidad de personas apoyándonos es algo que todavía cuesta entender y asimilar”, reconoció Dargoltz, quien definió esta experiencia como uno de los momentos que quedarán entre los mejores recuerdos deportivos de su carrera.
Cuando el público se contagia
El fenómeno también se vio durante toda la semana en Rosario. Personas que quizás nunca habían seguido judo se acercaron a las competencias simplemente porque había un argentino en acción.
Dargoltz contó incluso que algunos familiares y amigos comenzaron a organizarse para ir a verlos después de enterarse de sus actuaciones. La situación se repitió con otros deportes durante los Juegos: espectadores que pasaban por una sede, descubrían una competencia y decidían quedarse para acompañar.
“Creo que hay un contagio más allá de ser argentino. Si hay un argentino haciendo algún deporte exótico, nosotros lo vamos a apoyar sin conocerlo”, resumió.
Ese acercamiento, además, puede ser una de las herencias menos visibles de los Juegos: que alguien que llegó sin conocer el judo termine descubriendo una disciplina y quiera volver a verla.
Una medalla que también mira hacia adelante
Nicole Piscina puso el foco justamente en lo que puede quedar después de la competencia. La realización de los Juegos llegó acompañada por nuevas obras y espacios deportivos que, según explicó, permitirán continuar organizando torneos, desarrollar escuelas y acercar a más chicos a la disciplina.
“Esto de acá en adelante es crecimiento puro”, sostuvo. Para el judo, tener un torneo de esta magnitud en la provincia y contar con infraestructura preparada para recibirlo representa una oportunidad que excede a estas dos semanas.
Mientras tanto, el equipo argentino se llevó algo más que una medalla de bronce. Se llevó una experiencia compartida con quienes estuvieron cerca, el recuerdo de competir en Rosario y la sensación de que, esta vez, el público no solo fue a mirar: también descubrió un deporte y se animó a alentar a quienes lo representan.
Una definición con cuatro países en el podio
En la competencia de Shiai por Equipos Mixtos, Brasil conquistó la medalla de oro tras vencer 4-0 a Perú en la final, mientras que la delegación peruana se quedó con la plata. Argentina y Venezuela compartieron la medalla de bronce. En los cuartos de final, Venezuela derrotó 4-0 a Argentina, mientras que Brasil, Perú y Colombia avanzaron a las semifinales. Luego, Brasil superó 4-1 a Venezuela y Perú venció 4-1 a Colombia para acceder a la definición por el título.









