Josefina Fernández, de alcanzar pelotas a embajadora de los Juegos Suramericanos
La voleibolista nació deportivamente en el Club Regatas de Santa Fe, representó a la Asociación Santafesina de Vóley, a la Provincia de Santa Fe y a la Argentina en los JJ.OO. Río 2016. Su relevante carrera profesional le proporcionó los valores que hoy la convirtieron en Embajadora de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026
“Es el primer paso, la primera base, para un objetivo mucho más grande”, dijo Josefína Fernández sobre el rol de los Juegos Suramericanos en la vida de quienes se dedican al deporte. La referente del vóley comenzó en el Club Regatas a los ocho años pasando pelotas a las jugadoras más grandes en la misma cancha dónde años después debutó en primera. De muy chica tomó la decisión de emigrar a España para dedicar su vida al Vóley. Luego continuó en Rumania, Suiza y Hungría. Alcanzó su mejor momento cuando se convirtió en olímpica al disputar los JJ.OO. Río 2016.
Del 12 al 26 de septiembre, las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela serán sede de los Juegos Suramericanos 2026, que recibirá a más de 4.000 atletas de 15 países. Los deportistas participarán de 43 deportes y 60 disciplinas en el suceso deportivo más importante de la historia de la provincia.
La competencia de Voleibol de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 se celebrará del martes 15 al sábado 19 en la rama femenina y del lunes 21 al viernes 25 de septiembre en la rama masculina. La sede de competencia será el estadio cubierto del Club Atlético Newell 's Old Boys, en la ciudad de Rosario.
*El deporte en Santa Fe 2026*
— ¿Qué relevancia tienen los Juegos Suramericanos en el calendario del Vóley?
— Es el primer escalón para llegar a un Juego Olímpico. Están los Juegos Suramericanos, los Juegos Panamericanos y los Juegos Olímpicos. A nivel continental es muy importante, si bien después vienen los Panamericanos, es muy importante esto para empezar a medirse en relación a todas mis competencias directas para un posible clasificatorio suramericano. Es el primer paso, la primera base, para un objetivo mucho más grande.
— ¿Qué significa para vos la llegada de los Juegos Suramericanos a Santa Fe?
— Es un montón. Yo jugué en el 2010 en Medellín, y uno lo vive como lo más parecido a un Juego Olímpico que voy a jugar. Que se haga en Santa Fe, ver toda la infraestructura cómo va cambiando, cómo se prepara la ciudad, los atletas, a mí me llena de orgullo.
Participar de esto, de la visibilización, de transmitirlo, de comentarlo, me parece fantástico por lo que se va a vivir esos 15 días y por lo que va a dejar también. Todo el mundo empieza a saber y aprender distintos deportes, distintas disciplinas, distintos atletas, y después lo que quede para seguir potenciando, que el deporte que se muestre. Me parece una posibilidad única, no sabemos si va a volver a pasar, entonces hay que aprovechar un montón.
— ¿Cómo va a impactar la nueva infraestructura que va a quedar en la generación actual y futura de deportistas?
— Es muy importante. Yo de chica siempre me tuve que trasladar a Rosario, Buenos Aires, y hoy tengo una cancha acá, tengo un gimnasio de alto rendimiento acá, poder entrenar en mi casa, a mí me parece algo extraordinario. Es la primera vez que pasa, nunca había pasado, poder acercar a los chicos de las escuelas, de los clubes, mostrarles cómo es un gimnasio, cómo es un vestuario, tal vez algunos se ilusionen, les guste, se enganchen. Esto es una posibilidad de acercamiento que puede ser única.
— Más allá de las medallas y resultados ¿Cuál será el legado que dejarán los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026?
— Nosotros vemos a los atletas, a Messi, a Ginobili, a Peque Pareto, y los vemos muy lejos, pero en realidad todos empezamos en el mismo lugar. Humanizarlo un poco más, acercarlo más, me parece fundamental para que después se aproveche. Se me viene a la mente el nuevo estadio del CARD, traer a la selección de handball, los gladiadores, a la garra, y eso como un trabajo constante de implementar políticas deportivas que sean sostenibles para mostrarlo constantemente y traccionar a chicos que prueben el deporte”.
— ¿Qué mensaje le darías al santafesino para que se acerque a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026?
Que lo conozca. Es tener conciencia y poder visibilizar toda la variantes de deportes que uno tiene para poder expresarse, para poder probar. El mensaje es ese, anda a ver, independientemente que lo conozcas o no, si juega Argentina o no. Es una puerta que se abre para que todos puedan entrar, probar y verlo.
*Regatas, el lugar donde inició todo*
—¿Cómo fueron tus comienzos en el Vóley?
— Yo empecé a jugar a los 8 años, siempre en Regatas.Mi hermana mayor, que me lleva 6 años, fue a probar y le gustó. Al principio nos llevaban y nos dejaban ahí toda la tarde. Arranqué pasando pelotas a la primera o a la categoría de mi hermana, y a mí me encantó. Hice un grupo de amigas que le gustó, empezamos con mini voley y empezó a girar una rueda que fue muy rápido. A los 12 o 13 años ya debuté en primera, selecciones nacionales y provinciales. Fue todo por alcanzar la pelota en la categoría donde jugaba mi hermana. El primer partido que jugué con la primera del club sacaron a una jugadora que para mí era buenísima. Estaba teniendo un mal partido, entré yo y a partir de ahí no solo ganamos, sino que ya me quedé titular. Eso me marcó mucho.
— ¿Cuándo te sentiste una jugadora profesional de Vóley?
— Yo me fui a los 16 a Europa. Creo que en ese momento dije yo me quiero dedicar a esto. Este es mi estilo de vida, no lo pensé nunca como un trabajo, que si bien lo es, full time, era más mi estilo de vida. Uno come, duerme, se relaciona, se viste, todo para jugar y para dedicarse a esto. Yo insisto que el deporte en Argentina es un milagro que funcione. Depende mucho de cada atleta lo en serio que nos lo tomamos. Para mí fue desde ahí perseguir mi pasión y dedicarme con gusto, toda la responsabilidad, toda la dedicación, el sacrificio, el esfuerzo, el compromiso. Para mí el punto de partida fue cuando decidí irme a Europa, en una edad temprana, yo ya lo tenía muy claro. Abrir esa puerta, fue un camino de ida.
— ¿Cuál es el logro deportivo que más añoras en tu caja de recuerdos?
— La clasificación a los Juegos Olímpicos de Río 2016 con la selección. Hasta ese momento el vóleibol argentino nunca había participado.
*El deporte como herramienta de transformación*
— ¿Qué aprendizaje te dejó el deporte para la vida?
— Nosotros perdemos mucho más de lo que ganamos, independientemente del resultado uno sigue trabajando y sigue queriendo mejorar. El camino es lo que yo traslado para la vida, siempre hay algo para mejorar. El camino a la excelencia es infinito. El desafío de hacerlo como un juego, pero después trasladarlo a tu vida cotidiana.
— ¿Cuáles son los desafíos más exigentes que tiene el deporte?
— Que no hay excusas, vos tenés que hacerlo todos los días, independientemente del dolor, de lo que sientas, de tu parte personal y emocional. Tenés que ir ahí y exponerte, entrenarte y mejorar. Lo más desafiante es cómo te renovás cada día para seguir adelante, para ser un poco mejor. No necesariamente para ganar, pero sí para entrenarte y prepararte de la mejor manera para conseguir un resultado.
*El buen presente del vóley argentino*
—¿Cómo ves al vóley argentino de cara a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026?
—Hace unos años que Argentina se consolidó mucho, con muchos títulos. No solo suramericanos, sino también panamericanos. Yo siempre digo que hoy Las Panteras están comiendo el fruto de una semilla que plantamos hace varios años. Cada cancha donde van, se llena, hoy todo el mundo sabe quiénes son Las Panteras, y eso viene acompañado de su rendimiento, las chicas juegan bien. Está bueno lo que está pasando, el voley femenino se está potenciando cada vez más, están más competitivos, están a punto de entrar a la VNL, están muy bien preparadas, están para competir. Siempre obviamente teniendo en cuenta que tenemos a Brasil, que es una potencia mundial, pero para mí está para hacer podio.







