Luciana Aymar en la Villa Suramericana: «Esto no se repite; vivir un Sudamericano en tu país no se da seguido»
Luciana Aymar sabe de qué habla. Durante 20 años llevó la camiseta argentina, recorrió el mundo, ganó títulos y se convirtió en una de las grandes leyendas del deporte nacional. Ahora, en Rosario, volvió a encontrarse con atletas que atraviesan ese mismo camino, aunque esta vez desde otro lugar: como referente, como acompañante y como una rosarina que conoce profundamente lo que significa representar al país.
La histórica integrante de Las Leonas, que el sábado fue la encargada de prender el pebetero, visitó este domingo la Villa Suramericana de Rosario y compartió un momento distendido con los atletas argentinos que participan de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Entre charlas, anécdotas y sonrisas, transmitió un mensaje que fue mucho más allá de los resultados: disfrutar cada momento de representar a la Argentina.
Y hubo una frase que resumió buena parte de lo que quiso transmitirles: “Esto no se repite; vivir un Sudamericano en tu país no se da seguido”.
Para Aymar, volver a encontrarse con deportistas que hoy transitan el camino que ella recorrió durante tantos años tuvo un significado especial. Porque esta vez no estaba dentro de una cancha defendiendo la camiseta argentina. Estaba en su ciudad, acompañando a una nueva generación que tiene la posibilidad de vivir en casa una experiencia que ella conoce muy bien.
“Los años de selección pasan muy rápido”
Con la perspectiva que le dieron dos décadas de carrera, Aymar recordó que muchas veces la presión de la competencia dificulta disfrutar plenamente de esos momentos. “Uno siempre quiere decir: ‘hay que disfrutarlo’. Y es verdad que sí, hay que disfrutarlo, pero también es entendible que es difícil hacerlo, porque hay un montón de presiones. Estamos todo el tiempo compitiendo con nosotros mismos”, reflexionó en declaraciones al equipo de Comunicación y Prensa del Comité Olímpico Argentino.
En este marco, compartió una frase que resume lo que el paso del tiempo le enseñó: “Los años de selección pasan muy rápido y después uno los extraña un montón”.
Aymar reconoció que hoy observa de otra manera todo lo que vivió con la camiseta argentina. “Nunca imaginé que iba a pasar tan rápido mi carrera, fueron 20 años. Hoy valoro mucho más todo lo que disfruté con la camiseta argentina”, contó.
Y desde ese lugar se permitió ponerse, por un instante, del otro lado: “La verdad me encantaría estar en el lugar de ustedes, en este momento, poder defender la camiseta argentina”.
Una rosarina que conoce el valor de jugar en casa
La visita tuvo además una particularidad imposible de separar de su historia: Aymar es rosarina. En una ciudad que durante estos Juegos Suramericanos volvió a mostrar su capacidad para recibir al deporte continental, 'Lucha' regresó a una Villa que reúne a atletas de toda Sudamérica y lo hizo para acompañar a quienes hoy representan a la Argentina.
Su mensaje también apuntó a todo aquello que sucede alrededor de la competencia. “Disfruten estos momentos, más allá del entrenamiento y la competencia; estos momentos de poder compartir con otros atletas, de tener muchas charlas con esos atletas. Creo que uno se nutre de valores muy importantes”, señaló.
Esos vínculos, esas conversaciones y esas experiencias son parte de un legado que muchas veces no aparece en un resultado, pero que permanece durante toda la vida deportiva.
Una experiencia para guardar
Durante el encuentro, los representantes de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino le contaron a Aymar sobre el trabajo que se realiza diariamente junto a los deportistas, generando espacios de escucha y acompañamiento durante los Juegos.
La exintegrante de Las Leonas estuvo acompañada por Germán Chiaraviglio, vicepresidente de la Comisión de Atletas del COA; Cecilia Carranza Saroli y Sebastián Crismanich, integrantes de la Comisión; los oficiales de atletas Florencia Ponce de León y Guido Monis, y Valentina Kogan, oficial de salvaguarda de la delegación.
Antes de despedirse, Aymar volvió a dejarles un mensaje de afecto y respaldo: “Quiero felicitarlos y decirles que vamos a estar todos pendientes de ustedes”.
La visita terminó convirtiéndose en mucho más que un encuentro con una leyenda. Fue el cruce entre dos generaciones del deporte argentino: la de una atleta que hizo historia y la de quienes hoy empiezan a construir la propia. Y tuvo un escenario especial: Rosario, la ciudad de Luciana Aymar, convertida durante estos Juegos en punto de encuentro del deporte sudamericano. Porque quizá ese sea el mensaje que 'Lucha' quiso dejarles por encima de cualquier resultado: competir, sí; representar al país, siempre; pero también detenerse un instante para disfrutarlo. Porque, como ella misma recordó, “esto no se repite”.








