Madelón, golpeado tras la eliminación de Unión: "Necesito descansar la cabeza"
El delantero de Unión, Cristian Tarragona, habló tras la eliminación frente a Independiente en la Copa Argentina y dejó sensaciones encontradas por el cierre del semestre. El atacante rojiblanco reconoció que al equipo le quedó “una espina” por no haber podido llegar más lejos, aunque valoró la competitividad que mostró el plantel durante gran parte del año.
“Somos un equipo que fue protagonista durante los torneos. El torneo pasado lo terminamos segundos. Este campeonato arrancamos muy bien, entramos entre los ocho en la última fecha, pero creo que no merecíamos más. Esto no es de merecimientos, sino de ganar los partidos. Por eso queda esa espina, porque teníamos un equipo que podía dar más y lamentablemente se quedó en el camino”, expresó con autocrítica.
El futuro y el cariño por Unión
Tarragona también fue consultado por su continuidad en el club, teniendo en cuenta que su contrato finaliza en diciembre y que existiría una cláusula vinculada a una posible oferta desde Arabia Saudita. Sin entrar en polémicas, el delantero dejó en claro su identificación con el Tatengue.
“Estoy feliz acá. Hacía muchísimo tiempo que quería venir a Unión. Mi familia está feliz y creo que traté de demostrarlo dentro de la cancha. A veces salió bien, otras mal, pero siempre dejando todo”, sostuvo.
Además, remarcó que atraviesa un presente positivo desde lo personal, luego de recuperar continuidad y protagonismo tras su paso por Talleres.
“En Talleres había perdido continuidad. Hablé con Leo y la idea era venir a sumar. En lo personal me siento muy bien, contento por el torneo que hice, por haber sumado muchos minutos. Pero hoy lo importante era el grupo y nos quedamos con las manos vacías”, lamentó.
La jugada que todavía lamenta y el análisis del plantel de Unión
El delantero también recordó la chance clara que tuvo en el segundo tiempo, cuando Unión buscaba descontar para meterse nuevamente en partido.
“Era una jugada donde podíamos cambiar el partido. Tomé una mala decisión, quizás rápida, pero esto es fútbol y hay que mirar para adelante”, reconoció.
En cuanto al arbitraje de Sebastián Zunino, evitó polemizar aunque admitió que las sanciones condicionaron el desarrollo del encuentro.
“No me gusta hablar de los árbitros porque todo está a la vista. Se condicionó el partido por las amarillas y la roja, pero después te hacen dos goles al ángulo y no hay nada que hacer”, señaló.
Por último, coincidió con el análisis de Leonardo Madelón respecto a la juventud del plantel y la necesidad de seguir creciendo desde la experiencia.
“Tenemos muchos chicos jóvenes. Son situaciones que se aprenden con el tiempo y con los errores. Todos los que jugaron dejaron todo y trataron de hacerlo de la mejor manera”, concluyó









